Historia de la Semana Santa en Huesca

Procesión del Cristo del Perdón en Huesca

Huesca y su provincia cuentan con tradiciones antiquísimas que remiten a ritos ancestrales en relación con la Semana Santa, la Pascua y las fechas que anuncian la primavera. Para ahuyentar el invierno era necesario hacer ruido, mucho ruido; pero en otros tiempos no se hacía con tambores

y bombos, sino con matracas y mazos de madera. 

 

Era costumbre, por ejemplo, que los chavales golpearan las puertas y bancos de las calles al terminar la procesión del Encuentro, en una ceremonia que tenía su propio nombre: la Procesión de los Mazos.

 

También fueron muy populares los Monumentos de Jueves Santo, que se hacían para solemnizar la institución del sacramento de la Eucaristía, en la Santa Cena. De los pocos que se conservan, tienen fama el de Biscarrués, cuyos 23 lienzos datan del siglo XVII, y el de Adahuesca y sus blancas "cabelleras" (macetas con tallos blancos de cereales germinados en la oscuridad).

 

De las antiguas dramatizaciones que se llevaban a cabo en el interior de la catedral, y que están documentadas al menos desde el siglo XVII, pervive la actual representación de La Pasión, que desde hace más de cincuenta años se celebra en el Teatro de los Salesianos, con la participación de ciento sesenta actores. Junto con ella, hoy los protagonistas de la Semana Santa son las doce cofradías que existen en Huesca, y sus pasos.

 

La belleza de los pasos

 

Desde sus inicios, la Archicofradía de la Vera Cruz, que data del siglo XVI y tiene su sede en la Iglesia de Santo Domingo y San Martín, ha sido la encargada de organizar la procesión del Santo Entierro. Con el acompañamiento de más de 1.500 participantes, entre cofrades y personajes simbólicos de las tradiciones de la Pasión (sibilas, coro hebreo, romanos, etc.), en esta procesión salen diecinueve pasos, tres de ellos realizados entre finales del siglo XVII y el XVIII: el Cristo del Perdón, obra de Pedro Nolivos, el Cristo de Salas, conocido bajo la advocación de Jesús Atado a la Columna, y el Santo Cristo de la Esperanza. También poseen interés artístico los pasos de La Enclavación, La Verónica, El Descendimiento y El Prendimiento, obra del escultor grausino Felipe Coscolla.

 

La Cofradía de la Vera Cruz celebra asimismo, durante toda la cuaresma, un afamado Vía Crucis desde la parroquia donde tiene la sede hasta la Ermita de Salas, y es responsable cada año del Pregón que abre la Semana Santa.

 

Recientemente se recuperó en la capital oscense la antigua Procesión del Cristo del Perdón, organizada por la cofradía del mismo nombre, que había dejado de celebrarse en los 70 y que, gracias al nuevo auge que vive la participación en los actos de la Semana Santa, vuelve a salir por las calles en la madrugada del Jueves al Viernes Santo.

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