Alcañiz, hogar del Monumento al Tambor

La capital del Bajo Aragón alberga esta imponente escultura que este 2018 cumple 50 años. Un homenaje a la Semana Santa tan característica de la zona y a todos los cofrades que la hacen posible.

Monumento al Tambor de Alcañiz - Guillermo Mestre

Monumento al Tambor de Alcañiz | Guillermo Mestre.

 

Ubicado en la carretera dirección Zaragoza, junto al embalse de la Estanca, se alza el Monumento al Tambor de Alcañiz, una impresionante figura de hierro de un cofadre que toca solemnemente el tambor sobre una enorme estructura circular (22,50 metros de diámetro) que imita también la forma de este instrumento, tan característico de la Semana Santa bajoaragonesa. 

 

Esta escultura, realizada en 1968, es obra del artista turolense José Gonzalvo y se alza como un homenaje a todos aquellos que, cada año, hacen posible que la Semana Santa siga viva. Una tradición que no podría entenderse sin los redobles de los tambores y el sonido de los bombos de las procesiones de Alcañiz y el resto de localidades que componenen la Ruta del Tambor y del Bombo, donde también destaca el romper la hora, una tradición única en Aragón. 

 

Más homenajes a la Semana Santa bajoaragonesa

 

Aunque el monumento de Alcañiz es uno de los más conocidos, ya que la localidad es la cabeza de comarca del Bajo Aragón, el resto de municipios que conforman la Ruta del Tambor y del Bombo también tienen su particular homenaje a la Semana Santa. La mayoría de ellos aparecieron en la década de los setenta, momento de auge de la Semana Santa que los Ayuntamientos de la Ruta aprovecharon para sacar a las carreteras, placas y cruces de caminos monumentos alusivos a la fiesta, haciéndoles un reconocimiento oficial y público.

 

Alcorisa, Urrea de Gaén y Albalate del Arzobispo cuentan con monumentos muy similares al de Alcañiz, con esculturas que representan a un cofrade tocando el tambor. En el caso de Albalate, la figura sostiene la maza en alto con la que toca el bombo y se encuentra en posición de avance en procesión. En Calanda, Híjar y La Puebla de Híjar  la estética de las obras es completamente diferentes: estas tres localidades lucen imágenes de losetas de cerámica, plasmando a varios cofrades tocando el tambor en el caso de Híjar y La Puebla, mientras que en Calanda aparecen dos tambores del que surge una cruz.

 

El monumento de Samper de Calanda, obra de Rafael Ochoa,  combina ambos estilos, pues se trata de un mediorelieve en cerámica con tres figuras tocando un bombo y dos tambores. El de Andorra, obra de Pedro Fuertes Embid, es el más reciente de todos los monumentos, con una estética mucho más rompedora. En él, se aprecia un gran cono vertical, con un tambor en la base y una cruz en la cúspide.

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